Saber repartir hostias

April 14, 2005

Seguro que todos vosotros pensáis que eso de dar misa y conducir el acto de la comunión es una chorrada que podría hacer cualquiera, cura o no.
Pues estáis todos muy equivocados.
Las hostias consagradas son uno de los objetos más peligrosos que hay, a pesar de su aspecto de inocente e insulsa galleta.
Tienen un poder místico intrínseco y mortífero que haría perder la razón a las mentes más débiles.
Por eso en el seminario nos enseñan técnicas de control mental para mantener a raya a este inmenso poder ansioso de apoderarse de nosotros.

Este es un sacerdote que no domina del todo el arte de manejar hostias y esta le está sorbiendo el cerebro.

hostia1

Y este soy yo en mis tiempos mozos. Todo un as con las mortíferas obleas. Era tan bueno que no sólo conseguía dominar la voluntad de las hostias, sino que a veces incluso mi psique se apoderaba de los que estaban a mi alrededor obligándoles a arrodillarse ante mí.

hostia2

Para que luego os riáis del cura del pueblo y digáis que es un mierdas.

Posted by Carol.

Get free blog up and running in minutes with Blogsome | Theme designs available here